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http://www.youtube.com/watch?v=Feu0gHezueY
Luego de mucho tiempo, hoy, subí a una Combi. Diariamente viajo en la 96 o en la 03 que son los buses Enatru de antaño que actualmente hacen la ruta precisa que me lleva al trabajo. Pero aprovechando la cercanía de mi destino por cuestiones laborales, trepé a una Combi, me acomodé en el rincón que pude y para distraerme del intenso calor y la corbata que presionaba mi garganta con mi nuca, decidí divagar, y divagando recordé una experiencia... que precisamente mucho tiempo atrás me sucedió en una Combi.
Luego de mucho tiempo, hoy, subí a una Combi. Diariamente viajo en la 96 o en la 03 que son los buses Enatru de antaño que actualmente hacen la ruta precisa que me lleva al trabajo. Pero aprovechando la cercanía de mi destino por cuestiones laborales, trepé a una Combi, me acomodé en el rincón que pude y para distraerme del intenso calor y la corbata que presionaba mi garganta con mi nuca, decidí divagar, y divagando recordé una experiencia... que precisamente mucho tiempo atrás me sucedió en una Combi.
Fue en el invierno del año 2000, eran las 7 de la noche, salía de trabajar de una oficina bancaria en San Borja y mi destino era Magalena. Orondo caminaba por las calles acostumbrándome al uso diario del terno, llegué a la Av. Aviación con Javier Prado para subir a la combi que haga todo el recorrido, surcando la Javier Prado en hora punta antes de que existiera la vía expresa de esta avenida. Ni modo.
Recuerdo que me ubiqué a lado de la ventana en el primer asiento doble (de los que hoy son "reservados" por ley) y aferrado a mi loncherita inicié mi viaje de aprox. 50 minutos. En la radio estruendosamente sonaba: ♫ y haciendo palmas y arriba y arriba ese coro que arranca que dice que dice... bate que bateeeee el chocolateeee ¡y va! ♪ logrando que, pese a estar estacionados, las lunas vibren, los cachetes se sacudan y los sostenes se aflojen. En fin, paciencia y buen humor como siempre digo.
Recuerdo que me ubiqué a lado de la ventana en el primer asiento doble (de los que hoy son "reservados" por ley) y aferrado a mi loncherita inicié mi viaje de aprox. 50 minutos. En la radio estruendosamente sonaba: ♫ y haciendo palmas y arriba y arriba ese coro que arranca que dice que dice... bate que bateeeee el chocolateeee ¡y va! ♪ logrando que, pese a estar estacionados, las lunas vibren, los cachetes se sacudan y los sostenes se aflojen. En fin, paciencia y buen humor como siempre digo.
Transcurridos 20 minutos de viaje y habiendo avanzado quizá 3 cuadras, estábamos en el paradero de Guardia Civil con Javier Prado. La Combi se detiene, el cobrador baja y grita los paraderos en orden desde San Isidro hasta La Punta, el chofer silva como si fuera una alarma que anuncia el fin del mundo. El semáforo pasa a verde... nuevamente a rojo... verde otra vez... otra vez rojo... y en ese momento diviso una fila de personas dispuestas a someterse al deporte de aventura que es viajar en Combi. Increíble cómo pueden entrar tantas personas a un espacio tan reducido.
Pero entre ellas una me es conocida. Sí. Era una amiga a quien había reconocido hace mucho tiempo quien coincidentemente trabajaba en la misma empresa que yo pero en otra oficina. Cuando sube la busco con la mirada para que corresponda mi saludo. Me mira. La miro. Nos miramos. Le dije Hola, ella sonrió y dijo Hola también y se fue a acomodar al final de la combi. Al último asiento, ese arrinconado de 4 espacios donde el cobrador acomoda seis potos y sigue repitiendo "al fondo entran más, hágase pa'ladito por favor pa' que se siente ahí uno más".
Bueno, cuando mi amiga sube y se dirige al último asiento no se me ocurrió mejor idea que dejar mi sitio y como jugador de Survivor comienzo a seguirla con la intención de acompañar su viaje y que ella acompañe el mío. Siempre con mi loncherita a cuestas abriéndome paso. Y justo cuando estoy a punto de sentarme a lado suyo:
- Uy sorry, ha subido mi novio - Dice ella
- Aaaaaaaaaah, bueno - Digo yo
- Ven, aquí siéntate - Le dice ella al novio
- La puta madre - Entre dientes digo yo
Entonces volteo y me encuentro cara a cara con el novio dueño del asiento que yo pretendía usurpar por hacerla de galán de combi. Y encima lo saludo - ejem, hola.
El pata se acomoda a lado de su flaca. ¡¡¡Yo pretendo regresar a mi sitio pero ya había una mamá dando de lactar a su hijo ahí!!! ¡¡¡Veo a todos lados, ningún asiento disponible!!! la combi repleta como paquete de manjarblanco y yo y mi lonchera parado, delante de la chica esta y su novio, doblado en dos porque el techo me llegaba a la quinta vértebra y pidiéndole a cualquier santo que me desaparezca de ahí. Para colmo escucho decir al tipejo - "quién ese es oón"...
Y así fue, el resto del viaje lo hice en esa posición incómoda, delante de la parejita chape que te chape. Mi lonchera golpeando la cabeza de un viejo dormido y yo sudando litros sintiendo un ardor en toda mi cara producto de mi aventurada destreza de Don Juan y con el vaivén de las frenadas y pisadas de acelerador bailando el Bate que Bate Chocolate hecho un miserable Sorrento derretido.
Moraleja: No pierdas el lugar que ocupas así sea el water en el que te ocupas...!
Yo sabia que leer cada historia tuya iba a ser un super relajante para empezar el dia. y Claro te paso como se decia antes de niños , quien se fue a barranco perdio su banco .... y tu no podias aplicar la respuestaa de que quien se fue a Lima se sento encima.
ResponderEliminarEsperamos mas de tus lindas historias y relatos. Que tengas un lindo dia .Tu suegrita.
... asi es Suegrita... eso pasa cuando sucede...
ResponderEliminarjajaja excelente!!! como siempre ... no te olvides lo que hablamos, tienes qu escribir sobre pe...... jajajajajaja
ResponderEliminarbesotes luli
Ya llega Luli... Paciencia... ya olerás las novedades...
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